Dónde estoy en este momento (y por qué podría interesarte)

Los últimos 6 meses mi vida ha dado un enorme giro.

No soy un caso especial, tampoco soy un modelo a seguir, pero soy una persona que ha tenido una carrera profesional muy diversa y talvéz te identifiqués.

Puedo decir que he pasado por casi todos los roles que puedo tener bajo el brazo (insertar aquí Buttermilk Waitress de Jen Gotch) y esto me ha llevado a un punto muy interesante que es lo que les quiero compartir de aquí en adelante. Así que les quiero contar en este post la base.

El principio de mi carrera

Yo entré a la universidad a publicidad y mercadeo en el 2002 para enfrentarme a una serie de cursos de gestión y administración los cuáles para el 2002 estaban ya completamente desactualizados.

Me enseñaron administración y promoción desde un enfoque no práctico, académico y rígido. Al mismo tiempo, yo tenía un trabajo con un jefe que creía en mi y me comenzó a promover rápidamente dándonme puestos de mucha responsabilidad sin la madurez adecuada. En ese momento, tenía pocas herramientas, pero mucha actitud… y la verdad esa es una PÉSIMA combinación.

Autoretrato en mis 20´s mostrando ese asunto de mucha actitud y pocas herramientas… y mucho photoshop…y un mal uso del flash. Foto escarbada de DeviantArt

Más que la creatividad de lo que estudié, me enamoré de la idea de cumplir metas (fuera dentro de una empresa o no), y el poder que las acompaña. Tuve tremendos conflictos durante mi carrera y estuve a punto de dejarla varias veces, pero al terminar tenía algo claro: Yo no quería trabajar en una agencia publicitaria tradicional quería trabajar en desarollo de negocios.

De hecho, en ese momento con lo que soñaba era con ser directora regional de una multinacional.

ADN Emprendedor

En mi familia (la cuál es un mega matriarcado) las mujeres son líderes y empresarias, pero sobre todo increíblemente perseverantes y decididas. Todos trabajan en equipo para lograr las metas de cada uno y se nos enseñó desde pequeños, que todo había que ganárselo. Los hombres de mi familia han sido solidarios, trabajadores y responsables, poniendo su parte como ejemplo y apoyo.

Es imposible no crecer con este ejemplo y heredar los mejores atributos. Pero no se hace mucho sin el conocimiento y bases sobre como guiar ese instinto emprendedor, esa es la pura verdad.

Desde el 2008 he planteado ideas de negocio las cuáles han terminado en muy eficientes proyectos de freelance: fotografía, planificación de eventos, decoración, workshops, etc. Estoy conciente que muchas veces estas ideas de negocio han sido el sostén base de mi economía y me han permitido cumplir otras metas como ayudar a otros y viajar.

Esta fue una de mis primeras tarjetas de presentación. Trabajaba bajo un pseudónimo, estaba por terminar mi carrera. Este desastre de saturación, color y brushes estababe en ¨tendencia¨en el ruidoso 2004.

Tengo claro, que de idea de negocio a negocio que gane dinero hay una GRAN diferencia. Así como hay una diferencia entre ser solopreneur o freelancer (de lo que he venido hablando bastante) a ser empresario. Esa diferencia es un ¨gap¨que pocas personas se interesan en resolver, por que hemos crecido en una cultura de ¨camaroneo¨ y mínimo esfuerzo.

Aún así estoy muy conciente, que no soy emprendedora aún: no en el término profesional, aunque me etiquetan como tal a menudo.

Qué sigue.

Ahora, mi gran sueño, sigue siendo crear un negocio/empresa/startup que resuelve un probelma que mejore las vidas de otras personas. Y aquí estoy ahora.

Creo que de todas las fotos que me han tomado en charlas jamás, está es mi favorita. Me la tomó Jessica Schultz un día que me di cuenta que verdaderamente tenía una responsabilidad enorme.

Para ello me he preparado los últimos 6 años, no solo llevando una extensa serie de capacitaciones (cursos, técnicos, mentorías, programas, posgrado, etc), sino además devorando toda la literatura disponible. Un 20% de mi tiempo lo dedico a aprender y cada espacio en el que puedo calzar aprendizaje lo hago.

Cómo precisamente estoy profundamente consiente, que en el ámbito actual, no basta con competir semánticamente (osea diciendo ¨yo soy emprendedor¨), me plantée a mi misma un reto:

Voy a crear una empresa.

Este reto inició en el 2009 para mi, pero me ha tomado 2019 comenzar a verlo materializarse (ajá, esos son 10 años). He tenido que pasar por muchísimos cambios en mi carrera los cuáles incluyeron:

  • Perder mi trabajo (varias veces)
  • Lidiar con crisis económicas (en CR y en US)
  • Comenzar a estudiar una segunda carrera (y dejarla)
  • Estar en la quiebra y tener que pedirle apoyo económico a mi familia.
  • Ser rechazada de programas.
  • Ser aceptada en programas.
  • Trabajar en trabajo informal.
  • Trabajar para proyectos gigantes
  • Entrar a la U a estudiar una especialidad.
  • Trabajar con varios startups
  • Trabajar en desarollo de negocios de otras personas
  • Prepararme en otras metodologías o temas que no son de mi vertical principal
  • Saldar deudas bancarias
  • Iniciar y terminar relaciones con potenciales socios de negocios

El más difícil de todos estos, fué entender que mi ego me estaba desajustando mi plan, porqué la necesidad de estar en total control lo que me llevó a obsesionarme con las soluciones y no enamorarme de los problemas.

Lo que solucionamos con un negocio, no es una idea que replicamos de alguien más por que es ¨bonito¨. No generamos economías basadas en opiniones o percepciones personales, de lo contrario: lo que mueve las economías son las necesidades de los usuarios y para eso necesitamos EMPATIA.

Esta foto me la tomó Adriana Mendez durante un evento de Wedding Planners, cuando era wedding planner, donde pude compartir con mis colegas de una manera que nunca antes lo había hecho, y estaba pasándola de maravilla.

Por eso, en este momento (y durante el último año y medio) me he dedicado a realizar un trabajo muy profundo de investigación sobre cuáles son esos problemas que aquejan a nuestra población en CR pero sobre todo a la región centroamericana y hasta al mundo.

El nuevo gran proyecto de mi vida

Tengo 35 años y las personas suelen reírse cuando les digo que voy a vivir 80, 90 o 100. Esto significa que me quedan más de 50 años para verdaderamente hacer una diferencia.

Durante mi posgrado, me enfrente a una serie de realidades propias que fueron difíciles de tragar. Mas que aprender sobre teoría, lo que aprendí en esas aulas fué de resilencia, empatía, perseverancia y humildad. Pero sobre todo, aprendí a realizar una verdadera introspección, sobre como yo verdaderamente puedo aportar al mundo.

Esa soy yo en un canopy, le tengo pavor a las alturas pero el rush de adrenalina es inigualable. En ese momento me quedé varada a medio camino a cientos de metros de altura, y dentro de mi nervia me dió un ataque de risa, mientras llegaba de vuelta a la la base, un poco como ahora.

El modelo idóneo para hacerlo es a través de un startup, el cuál es un modelo de negocio escalable donde la colaboración y co-creación son claves.

Decidí usar el canal del blog en mi sitio como diario de proceso, casi de de bitácora para contarles con la máxima transparencia posible cómo se desarrollará este proyecto. Esto con la intención de que si ustedes quieren buscar apoyo o herramientas, puedan hacerlo aquí.

Simultáneamente sigo trabajando en mis tareas y ocupaciones diarias, atendiendo a mis clientes freelance en sus necesidades de negocio pues me honra profundamente no solo que me contraten sino poder ganarme la vida así.